Apego versus crianza con apego

Catherine L’Ecuyer
 
Existe la tendencia de confundir apego con crianza con apego. 
 
El apego, es el vínculo de confianza que un niño necesita desarrollar con su principal cuidador, para el buen desarrollo de su personalidad. Repercuta entre otras cosas en su sentido de auto estima, su curiosidad para descubrir. La importancia del apego está reconocido en psicología, en neurociencia, en pedagogía, y fundamenta gran parte de las políticas sociales y educativas de muchos países en el mundo.
 
La crianza con apego es un estilo de crianza. Dar el pecho, el colecho, etc. Son opciones legitimas, respetables y opinables. Y lo que cada uno opina sobre esos temas, yo tengo mi opinión personal, otras la tendrán, vale lo que opina cada uno. Nada más. Son opciones personales. Otra cosa es que haya buenas almas dedicadas a ayudar a las madres a ejercer sus opciones con más facilidad, o a aclararse en el asunto recordándoles que, como decía Eva Hache, “no hay manera humana de que tener hijos no sea un contratiempo para nuestras carreras profesionales y para nuestras bellezas”. Pero no podemos convertir ese debate en un asunto dogmático, porque no lo es. Lo que podemos hacer es dar la información a quien la quiere y la necesita. En ese sentido, recomiendo muchísimo, para quien desea profundizar, el libro Bésame Mucho del Dr. Carlos Gonzalez. 
 
Pienso que es importante no confundir el apego con la crianza con apego. Cuando hacemos eso, las madres que no practican el colecho o que no pueden dar el pecho, que sea por decisión familiar, por motivo fisiológico, o por trabajo, se sienten culpable y piensan que sus hijos no va a tener el apego seguro que necesita para el buen desarrollo de su personalidad. No es necesariamente así.
 
¿Es más fácil que una madre que da el pecho desarrolle un apego seguro en su hijo? Puede que sí, porque para dar el pecho hay que estar disponible en todo momento, y esa disponibilidad es lo que hace que las necesidades del niño puedan estar atendidas por su primer cuidador y permitir que se consolide el vínculo de apego. Pero hay muchas otras formas de criar a los niños. Todas son legitimas, respetables y opinables, en la medida que se “atienda a las necesidades básicas del niño” durante los primeros años de vida. Con el niño en la cama, o en su cuna. Y evitando las circunstancias que pueden interferir con la creación de ese vínculo (enfoque conductista en la atención del sueño del niño, excesiva preocupación por “inculcar hábitos” antes de los 2 años, rotación excesiva del principal cuidador, escolarización temprana con un alto ratio de niños por clase, etc.). En el estilo de crianza, cada familia tiene que encontrar su camino personal, no hay recetas perfectas. Lo que importa es que los padres tengan la información, estén cómodos con sus decisiones, y que el niño pueda apegarse.
 
Al margen del estilo de crianza, hay tres cosas que deberían cambiar en nuestra sociedad para facilitar que el niño pueda apegarse: 
  1. La duración de la baja de maternidad
  2. El ratio en las aulas de infantil
  3. El horario laboral (que debería adecuarse al horario de los colegios)

 

Si estás de acuerdo, puedes firmar esa petición para que nuestras leyes mejoren esos tres puntos. Y ¡compartirla!

 

2 comentarios sobre “Apego versus crianza con apego

  1. Una duda, ¿cómo sabemos si estamos consiguiendo que nuestros hijos desarrollen el apego (no la crianza en apego) de una forma sana y saludable?
    Muchas gracias,

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  2. Querida Sara,
    La crianza con apego y el apego no son contradictorios. La crianza es un estilo de crianza que facilitar el apego del niño, pero hay otras maneras. Si quieres, mirare la pestaña “apego” arriba del blog. Allí encontrarás la explicación de lo que es la teoría del apego. Con eso, te harás una idea de loa que tienes que hacer. Está claro que más tiempo con el niño mejor antes de los 2 años sobre todo (lo de la calidad más importante que la cantidad, no es cierto para esa edad). Si tu no puedes, entonces deberías escoger a un principal cuidador que sea estable para tu hijo en esas edades. La persona que atiende a tu hijo debe tener “sensibilidad” para poder percibir sus necesidades básicas. ¿Quién tiene esas características? Tu, claramente por ser la madre. Pero si no estás a lo largo del día (el niño no sigue un horario para comunicar sus necesidades básicas), pues puede ser la abuela del niño (las abuelas tienen una gran sensibilidad en general), o una persona de confianza. Si la persona no es de confianza y tu crees que va a haber rotación, pues mejor un parvulario. Entonces hay que priorizar uno con ratios muy bajos, que no tenga obsesión para la parte cognitiva o por las pantallas (al coste de la parte afectiva). La idea es que hay que atender al niño cuando llora, cuando tiene hambre, etc. Eso da al niño una sensación de seguridad y de autoestima. No sé si esas ideas te han sido útiles. Sino me lo dices y seguimos… Un abrazo,
    Catherine

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